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El funcionamiento

Prevención diaria en casa con untrasonido puro – (como máximo 96 millones de vibraciones del aire por minuto)

Nuestros aparatos ultrasónicos son “la mejor sinfonía para los dientes”

Los odontólogos y científicos aconsejan como mínimo la limpieza profesional de los dientes una vez al año; esta limpieza se realiza en las consultas de odontólogos por asistentes de prevención o por especialistas en higiene dental.

La asunción de gastos por este tipo de prestaciones varía de una caja de enfermedad a otra. Por este motivo les aconsejamos se informen en su caja de enfermedad sobre la posibilidad de que asuman los gastos de limpieza profesional. Por ello es muy importante aprovechar la oportunidad existente en la actualidad de proceder en casa a una lmpieza dental y bucal regular, una prevención y terapia efectiva y diaria.

En contra de todos los sistemas de limpieza citados arriba (macrolimpieza – con movimientos mecánicos y 2.000 a 3.000 vibraciones por minuto) la nueva microlimpieza (con un máximo de 96.000.000 vibraciones por minuto) se basa en una tecnología de ultrasonido, sin movimiento del cepillo que actúa casi sin contacto con los dientes, totalmente distinta a las habituales, que además, y esto es una gran ventaja, llega y limpia partes de la boca que no son accesibles ni a los sistemas de macrolimpieza, ni a las que tampoco se llega con la seda dental o con las brochitas interdentales. 

Las ondas ultrasónicas llegan a los más pequeños espacios intermedios, incluyendo los frenillos dentales y los implantes. Sin ejercer presión mecánica limpian de manera muy efectiva y duradera los dientes, los espacios intermedios, las fisuras y las bolsas gingivales.


Los cepillos ultrasónicos, (que no se deben confundir con los “cepillos sónicos”, que trabajan según los procedimientos usuales de macrolimpieza, es decir, “friccionando” los dientes), transforman, en virtud de la electrónica moderna, la energía eléctrica de las pilas en ondas ultrasónicas no peligrosas desde el punto de vista sanitario y con un máximo de 96 millones de vibraciones al minuto. Mediante el cabezal ultrasónico, la crema dentífrica ultrasónica y la saliva, las vibraciones inaudibles se trasmiten a los dientes, a las encías, al paladar y a la lengua. El ultrasonido produce miliones de de microburbujas, que, debido a su pequeño tamaño, penetran en los espacios más pequeños. De esta manera “implosionan” y eliminan las impurezas de los restos de comida, sarro, placa dental y bacterias. El movimiento ultasónico transporta las impurezas hacia fuera.